El secreto para escribir un libro en 5 pasos

Estos son los cinco pasos más recomendados sobre cómo escribir un libro y terminar esa obra que has pensado escribir desde hace tiempo.

  1. Descubre el comienzo de tu libro.

Parece lógico, pero a muchas personas les pasa que quieren escribir, sienten el «llamado a ser escritores», tienen buenas ideas, pero no saben si plasmarlas en un cuento, una novela, un relato, una biografía, etc. Puedes empezar por preguntarte: ¿Cuál es la idea central de la historia o concepto que deseas compartir con tus lectores? Haz crecer la historia desde allí.

Haz un plan de acción. Para escribir un libro es necesario tener un plan claro y saber por dónde empezar. En este plan, trata de ponerte una meta diaria o semanal de cuántas páginas escribirás (diariamente o semanalmente).

  1. Empieza a escribir. Una vez tengas el plan de acción, es hora de empezar a escribir el libro.  Da rienda suelta tu imaginación. No te fijes mucho en la ortografía, en la redacción, en el estilo… simplemente escribe, plasma tus ideas. Luego, cuando la inspiración se haya ido, siéntate y corrige todo, ortografía, gramática, etc.

Lee el consejo de J.K. Rowling respecto a cómo escribir un libro, en donde ella propone hacer un primer borrador, un segundo borrador y por último un tercer borrador.

  1. Encuentra el final de tu libro. ¿Cómo vas a concluir la trama, el conflicto, para hacer un libro completo? Prueba varios finales, tristes, alegres, neutros. Pregunta a tus amigos cuál final les agrada más.

Edita el libro. Si una escritora experta como J.K. Rowling tiene que usar tres borradores para completar su libro, no dudes que el tuyo, probablemente puede usar los mismos, o más. Simplemente no pienses que tu primer intento será mágico y perfecto. Raramente así es como funciona la escritura.

Busca ayuda. Finalizar el libro es solo el primer paso. Luego de finalizado el primer manuscrito, es necesario empezar con el proceso de edición: lo primero, antes que ninguna otra cosa, necesitas dar tu libro a un corrector de estilo y redacción. Aún los escritores que han recibido premio Nobel en literatura pasan sus escritos por un corrector de estilo y redacción, y lo que es más paradójico, aún los correctores de estilo y redacción suelen pasar sus escritos a otros colegas, porque de alguna manera nos habituamos tanto a nuestro escrito, que no vemos los errores y nos parece que todo está perfecto. Después de esto (a menos que seas diseñador gráfico) necesitas hacer la maquetación o diagramación del libro, así como el diseño de portada. Si deseas cotizar estos servicios con nosotros, por favor haz clic aquí. Para saber más acerca de cada servicio sigue los links suministrados en el texto.

  1. Buscar una compañía o empresa que te proporcione indicaciones para imprimir y publicar tu libro. Lo mejor es, primero, contratar un servicio de impresión bajo demanda (es decir pocos ejemplares). Es recomendable que imprimas unos 20 o 50 ejemplares inicialmente, y los regales o vendas a familiares y amigos, buscando que te den una retroalimentación ahora que el libro está plenamente finalizado y listo para salir a las librerías. Si todavía recibes sugerencias válidas o tú mismo te das cuenta de algunas correcciones necesarias, bien sea en contenido o diseño, aún tienes tiempo para hacerlas.
  2. Acepta el libro. Si has hecho todo este arduo trabajo para completar tu libro, entonces da ese salto final de fe. Permítete creer en lo que has hecho está bien hecho y siéntete orgulloso de tu trabajo.

Mira el caso de J.K. Rowling para escribir libros

J.K. Rowling recuerda precisamente la primera vez que comenzó a escribir Harry Potter, a pesar de que esas páginas no llegaron a la versión final.

Es solo después de reflexionar que puedes ver que la ejecución de tu idea no está a la altura de la gran imagen que tenías en tu cabeza. Puede acercarse a esa visión solo al dedicarse a mejorar y editar. Hay muchos recursos que puedes usar para aprender más sobre edición, y cada caso probablemente será diferente.

Cuando escribí mi libro, me tomó cuatro borradores antes de sentirme lo suficientemente seguro como para enviar el manuscrito a agentes literarios. Esto es lo que hice con esos borradores:

  1. Primer borrador: escribí el libro, de principio a fin. Todavía no tenía una historia muy buena: el principio no coincidía con el final en el que finalmente me decidí, y los personajes aún no parecían reales. Pero elaboré la trama y cómo los personajes importantes deberían interactuar entre sí. Descubrí el formato del libro y cómo las narraciones separadas eventualmente se fusionarían con el tiempo. Mi primer borrador tenía aproximadamente 118,000 palabras.
  2. Segundo borrador: rellené el libro y cree más detalles. Cada vez que me quedaba atascado o frustrado durante el primer borrador, elegí seguir adelante y dejar una sección o capítulo en blanco. Me costó mucho trabajo resolver cómo transmitir una confrontación importante: simplemente no sabía lo suficiente sobre mis personajes y el libro que estaba tratando de escribir durante el primer borrador. Al pasar por segunda vez por ellos, entendí mejor mis objetivos, y esa comprensión me permitió escribir con más confianza. Completé todos los espacios en blanco, creando una historia completa pero demasiado larga. Este borrador tenía aproximadamente 190,000 palabras.
  3. Tercer borrador: quité la grasa. Ahora que tenía la historia completa en la página, todo lo que tenía que hacer era contarla con mayor precisión. Como un escultor que esculpe la piedra, me libré de mis palabras de relleno. Maté a mis queridas muletillas y esas partes del libro que encontré inteligentes pero que no añadían nada a la historia. Fui capítulo por capítulo, línea por línea, y corté 55,000 palabras (aproximadamente 220 páginas), que puse en un documento separado (no solo borres palabras, puede que las necesites más adelante). Terminé el tercer borrador en 135,000 palabras.
  4. Cuarto borrador: mostré el libro a otros. No importa qué tan bueno sea escribiendo o editando libros, es crucial obtener comentarios de otros lectores. Ellos te señalarán cosas en las que nunca habrías pensado: partes que te parecen obvias pueden ser confusas, secciones que pretendías fueran cómicas pueden resultan molestas. Mi cuarto borrador fue muy similar al tercero, tanto en contenido como en extensión, pero fue una mejor historia gracias a la ayuda de otros.

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